Mis artículos y entrevistas

miércoles, 20 de noviembre de 2013

"Al río que todo lo arranca lo llaman violento, pero nadie llama violento al lecho que lo oprime"
Bertolt Brecht

El desastre es terrible, pero
es peor el silencio después de la catástrofe.
La ausencia y el absurdo.
La tarde frágil.
La mañana imposible.
Resistir al naufragio y transitar entre
los muertos.
Ver la devastación y seguir adelante.
Porque sí, por nada más.
La vida no tiene sentido, hijo mío,
Es solo una franja de tiempo interminable,
eterna,
 perpetua.
Calmar el hambre y el ansia.
Consolar el dolor.
Madre impotente que no puede aliviar las heridas de
su hijo.

Se escucha un aullido aterrador.

Los hombres se arrodillarán ante ti,
tan solo un minuto,
en silencio,
discretamente.
Después continuarán con la masacre.
Olvidarán la barbarie. Continuarán impasibles,
indolentes.


lunes, 10 de junio de 2013

Ermúpolis, una ciudad construída por refugiados procedentes de sitios diferentes, un ejemplo de convivencia

Ermúpolis, la ciudad en la que resido actualmente.

La ciudad de Ermúpolis vista desde una fábrica en ruinas.


Seguro que muchos de los que habéis estado en Grecia conoceréis islas como Mykonos y Santorini, también es bastante probable que no supiérais que a 20 minutos de Mykonos se encuentra la isla de Syros con una ciudad muy particular, Ermúpolis, "La Señora de las Cícladas". Ciudad que debería ser un ejemplo de como se construye una ciudad prácticamente de la nada. Fue  construída por refugiados de la isla de Xíos  que en 1821 tuvieron que dejar sus poblaciones debido al reajuste de fronteras y de territorios que supuso la independencia de Grecia del Imperio Otomano. Vinieron además refugiados de Asia Menor, más adelante vinieron de Creta, en 1858,  y de Egipto, en 1882. Todos ellos exiliados de habla griega y religión mayoritariamente ortodoxa procedentes de lugares en conflicto con el Imperio Otomano.
 La llegada de inmigrantes, la situación histórica propicia y la ubicación tan importante y estratégica del puerto de Ermúpolis hace que prosperen tan rápidamente que se llega a construir una pequeña ciudad en muy pocos años.
Dicen que el embajador de Austria llegó a esta ciudad en 1824 y que se entristeció enormemente al encontrarse a miles de refugiados esparcidos en la playa en una situación miserable, a su vuelta, en 1825, ve con admiración las casas que se habían construído en el puerto, unas 100. La ciudad se construye con calles de mármol y con encantadoras casas de estilo Neoclásico.

Vaporia...es la parte de la ciudad donde vivía la burguesía o la clase alta de Ermúpolis. Actualmente es el lugar donde nos bañamos. 

En 1826 esta población  fue bautizada como Ermúpolis, la ciudad del comercio.

Ermúpolis se convierte en el eje central de la Revolución Industrial griega, llegando a construir en sus astilleros hasta 100 barcos al mes en 1835. Llegaban barcos llenos de mercancías de todas partes de Grecia, Egipto, Turquía y de Europa . Muchas de las máquinas utilizadas venían de Inglaterra. Esta época de apogeo industrial continuó hasta principios del S. XX..

Fábricas en ruinas al lado del mar

Se podían encontrar fábricas de siderurgia, astilleros, fábricas de  harina, algodón y además  trabajaban el jabón y la industria textil. La diferencia entre clases era radical, como ocurrió en general en la Europa del S.XIX, por un lado estaban los obreros que trabajaban en difíciles condiciones y por otro la alta burguesía formada por médicos y comerciantes. Salían a pasear con sus espléndidos vestidos en sus carros de caballos como ocurría en Europa. En Ermúpolis hay una pequeña reproducción del teatro La Escala de Milán, que aquí han llamado el teatro Apolo. No solo tuvo importancia el apogeo industrial, con él vinieron de la mano las ideas y corrientes culturales de Europa, haciendo de Ermúpolis una gran ciudad cultural a diferencia de las otras ciudades del país. Pudieron permitirse también la influencia de varias y diversas corrientes culturales europeas, con el comercio y en los barcos, no llegan solo los productos, si no también las ideas. Numerosas embajadas de muchos lugares de Europa se encontraban en Syros.

Estos son los astilleros actuales. Aquí se arreglan barcos pequeños, un poc más allá están las grandes naves.
 Aquí os dejo más fotos de ese pasado histórico y obrero de Syros. Encontré estas viejas máquinas en un aparcamiento cerca del hospital. Son como árboles hechos por el hombre que siguen en pie oxidadas pero diciendo a gritos que Ermúpolis tiene corazón de obrero.


Después de un siglo y de tantos acontecimientos históricos que han cambiado la situación de Grecia y de Europa. Metidos en esta terrible crisis que está haciendo cada día más vulnerable a la clase media griega, es realmente triste tener que ver como se deterioran los servicios públicos, la educación, la salud. Las bases más importantes para el bienestar de la sociedad. Y con este texto me gustaría dar  un ejemplo de lo que la hospitalidad de la sociedad griega ha conseguido albergando a tantos refugiados y dándoles un espacio para construir esta hermosa ciudad. Personas de lugares diferentes que han encontrado un espacio para convivir con personas diferentes.  Hoy en día se considera que Syros tiene una sociedad de mentalidad más abierta que en otros lugares de Grecia y de una gran hospitalidad.


Y por último me gustaría dedicar mi texto a Mijalis Parálabos que se mostró tan cordial al dejarme que le hiciera una foto mientras pescaba. Espero que su situación no se haya visto empeorada por la crisis y que si pesca lo haga por afición y no por necesidad.

Mijalis Parálabos, pescando cerca de los astilleros donde hacía las fotografías.


viernes, 7 de junio de 2013

Canto fúnebre al humanismo 2013

"Nada tengo, nada dejo, nada pido. Desnuda como nací me voy, tan ignorante de lo que en el mundo había.
Sufrí y es el único bagaje que admite la barca que lleva al olvido"
Teresa Wilms Montt


Barrio de Exargia, Atenas, 2012












El dolor trepa a las paredes más altas.
Clava sus uñas entre las piedras, ya percibe la salida.
vislumbra la luz
pero no llega.
Reposa triste en la humedad.

Presiente la vida allá fuera.
La vida a la que no pertenece.

Hay quien lleva la marca en la frente,
las lágrimas en los labios, llagas abiertas en los ojos ciegos.
Atrapado en una jauría de voces o en un caos de silencio...
en un sinsentido triste.

Asomarse a la vida y ver la terrible inconsciencia del mundo.
Solo el ignorante, el cándido o el ingenuo podrán hollar el camino
con la misma indiferencia cada día.
Haciendo un mundo habitable a los próximos necios.




jueves, 22 de marzo de 2012

"No soy nada. Nunca seré nada. No puedo querer ser nada. Aparte de esto, tengo en mí todos los sueños del mundo." Fernando Pessoa



Por las orillas que no recorreré, por el cielo que no podré vislumbrar, por el tango que no bailaré en tu compañía, por los ojos que no besaré.
Por la vida que no tendré.
Por el viento que no quemará mi cara.
Por la tarde herida de rojo, por la mañana vestida de azul.
Por los poemas que no quebrarán mi voz.
Por la vida que no tendré.
Por la piel que no podré desear ni nombrar.
Por las calles nostálgicas de la Habana.
Por la verde humedad del Lejano Oriente.
Por las lluvias del Monzón que no bendecirán mi cuerpo.
Por la vida que no tendré.

Por el cuerpo de ese niño perdido que nunca arrullaré en mis brazos.

Mi ancla hundido hasta el fondo, en el centro de la vida.

Desde el lado oscuro.

Siempre desde la orilla, la inmensidad ante mí.

Por la canción que nunca escucharé de tus labios.

Mis sueños se han convertido en alfileres tristes,
postales de agua,
ternuras pétreas,
soles de acero,
palabras vacías,
miradas ausentes,
manos de lodo,
sueños sin vida,
sueños sin alas.




sábado, 25 de febrero de 2012

Un hijo, una herida

   Se escribe para entender el absurdo o hacer de tu dolor un puñado de palabras y arrancarlo así más fácilmente.
  De madre ingenua a madre herida, del ruido al silencio, de la luz a la penumbra.
Mi hijo pertenece al océano, extraño ser de alas de mariposa. Feliz en tu pureza, silencio de madre que mira y se agota los ojos en las cuencas de las manos.

Mi empresa es difícil, pongo límites al viento y presas a aguas desatadas. Tejo alas de ángel, hilvano sonidos, sentidos y palabras.

  Tener un hijo te ata a la vida, es una herida de por vida.

   Siempre me gustó viajar, tener las alas dispuestas, ahora soy barca varada encadenada a tierra, balanceándose en el mar. Raíces enormes me encadenan a tierra extraña.

   Un hijo, una herida, dos hijos, dos heridas.

Cómo me gustaría que me llamaras "mamá" y salvaras la distancia, quisiera no pertenecer más a ese mundo difuso.
   Mi hijo y yo somos dos náufragos, en exilio pepetuo, tratando de entender a los hombres de tierra. Perdidos entre el viento y la luz de este mar milenario y generoso.

No hay tregua en la batalla solo el tiempo suficiente para coger aire y empezar de nuevo.


Mi esperanza es tu sonrisa cierta y pura en un mundo de enmascarados.

"Tu sonrisa me hace libre,
me pone alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca"

Miguel Hernández

Dedicado a Carmen, niña entre tres mundos